Sergio ha ido al mercado y se ha sorprendido con la bondad de las dependientas. Al llegar a casa, le ha pedido a su vecina si podía preparar la comida en su cocina y ha hecho una rica cena a sus compañeros de piso. "Ya puedo decir que soy feliz, porque tengo todas las necesidades básicas para mí cubiertas", ha declarado Raquel.
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